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Storytelling

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Bueno, muchas son las definiciones que puedes encontrar para este palabro anglosajón que se puede traducir como “contar historias”. Me consta que se usa en muchos entornos y circunstancias, así que cada uno lo adapta a su terreno. Básicamente quiere decir que el guionista ha de tener la habilidad de elegir las palabras y elementos (pausas, ritmos, preguntas, dudas, recursos linguísticos) de una forma que atrape al lector, que le haga estar interesado, involucrado y atento a lo que le tenemos que contar.

El storytelling busca la interactividad, tiene en cuenta que estamos contando la historia a alguien y que esperamos que de alguna forma ese alguien sea inteligente, reactivo. No queremos soltar un discurso, un monólogo y contar la información. Lo que buscamos es que de forma activa el espectador se pregunte, dude, reaccione, sienta, ante lo que le estamos diciendo.

Por eso no siempre es necesario contar todo, hacer cada parte del guión explícita y masticadita. Podemos hacer sugerencias, aportar ideas, argumentar en un determinada dirección, esperando que el espectador vaya sacando sus propias conclusiones. Dales cancha, los expectadores suelen ser más inteligentes de lo que parecen.

Eso es basicamente contar historias. Hay muchas formas de contarlas, pero las buenas son las que te atrapan, las que te hacen pensar, sentir, reaccionar. No es sencillo desde luego, es todo un arte.

Pensemos de nuevo en la metáfora del tren (puedes leer sobre ello en el artículo sobre las estructuras más comunes de guión). El tren es nuestro empuje, la columna vertebral sobre la que argumentamos nuestra historia. Los vagones son las diferentes secuencias, los bloques o pequeñas historias que van conformando el documental. Bien, pues podemos pensar en el storytelling como los enganches entre los vagones del tren. El vagón que circula más atrasado tiene una terminación, un enganche hembra por ejemplo. El vagón siguiente tiene un comienzo, el enganche macho. Ambos se unen para dar continuidad a la historia.

Esto se traduce en que cierro mi secuencia previa con una invitación a ver la siguiente. Lo puedo hacer con una pregunta, generando dudas sobre el espectador que necesita ver lo que viene después si quiere enterarse de la respuesta. Es, desde luego, el recurso más utilizado. Hacer una especie de resumen de lo visto y generar una nueva incógnita que nos lleve al siguienet bloque. También es lo más sencillo. El paso más avanzado es no tener que hacer la pregunta ya que la situación en la que hemos puesto a los personajes, la trama, los conflictos, son tan fuertes que no hace falta explicar nada y cerramos el bloque sabiendo que hay interés por seguir viendo.

Me gustaría también añadir aquí algunas ideas que pueden ser útliles a la hora de ordenar los bloques (los vagones) de tu historia y ayudar a que de alguna forma sean más efectivos atrapando al espectador. No te los tomes como reglas generales, pero sí como ideas a considerar si tienen sentido en tu proyecto.:

  1. Duración de los bloques. Como hemos comentado las historias las solemos dividir en bloques más pequeños, en términos audiovisuales, en escenas y secuencias. Normalmente la duración de estos bloques suele andar entre 2 y 3 minutos, esto es algo que he apreciado en multitud de obras. Es una duración suficiente como para contar algo y a la vez no saturar al espectador. Si necesitas que sean más largas, pues que lo sean, pero trata de que fluyan, de que si son más largas tengan el suficiente enganche como para soportarlo.
  2. Alterna bloques densos con otros las ligeros. Esto dará cierto ritmo a la obra. Si metes mucha información densa en un bloque, deja que el siguiente sea más ligero, que respire,que el espectador descanse. Como digo es una idea. A veces hay autores que van de más a más a más a más dando caña hasta el final.
  3. Esta alternancia también se puede hacer de forma estética, es decir, usando secuencias de interior/exterior, día/noche, una gama de colores/otra gama diferente o un montaje paralelo (cross cut) de las secuencias.

Sí, efectivamente este discurso que acabo de soltar está basado sobre todo desde el punto de vista del guionista. Sin embargo tenemos que entender que estamos en un medio visual y sonoro. La sola utilización del color, composición, música, efectos sonoros, pueden ser suficientes para remplazar el texto y transmitir lo mismo o mejor a la hora de contar historias. El famoso “Show, don´t tell”. Así que según vayas adquiriendo habilidades directivas mucho storytelling escrito se puede sustituir por imágenes (visual storytelling).